CHA, con el “Pacto por la Ciencia” en Aragón #PlenoAragón

Carmen Martínez Romances, Secretaria General de CHA y diputada en las Cortes, asistió al acto de encuentro de los firmantes del “Pacto por la Ciencia” en Aragón con el ministro Pedro Duque que tuvo lugar en la sala de Columnas del Edificio Pignatelli en Zaragoza el pasado 26 de febrero de 2019.

De este modo CHA ratifica su compromiso con el

duquePACTO POR LA CIENCIA EN ARAGÓN

La ciencia y la tecnología son factores esenciales para el aumento de la riqueza y del
bienestar de la sociedad. Es imprescindible, por tanto, que los poderes públicos
diseñen y mantengan políticas adecuadas para estimular y gestionar la producción de
nuevos conocimientos y su aplicación en todos los órdenes estructurales y funcionales
de la sociedad.

En el actual entorno productivo, tanto regional y nacional como internacional, el
asentamiento de una economía basada en el conocimiento gira en torno al concepto
I+D+i, que representa la generación y la explotación de los resultados de la actividad
investigadora mediante la creación de nuevos procesos, productos y servicios. La
principal fuente de crecimiento de una economía y la capacidad competitiva de las
empresas y de las regiones sólo se pueden mantener mediante la innovación y el
cambio tecnológico. Hoy en día, un territorio debe priorizar el conocimiento y la
innovación para mantener su competitividad y, en definitiva, su grado de bienestar.
La ciencia y la tecnología deben proporcionar las herramientas para transformar
nuestro conocimiento económico en un proceso estable, ambiental y socialmente
sostenible.

En situaciones de crisis económicas los poderes públicos deben poner en marcha
políticas anticíclicas aumentando las partidas en I+D+i, de forma que ésta sea una de
las palancas de crecimiento económico. Recuperar los niveles de inversión
progresivamente en esta materia (1,35% del PIB antes de la crisis) es uno de los
objetivos deseables a medio plazo.

* * *
Para aprovechar al máximo las capacidades del sistema investigador aragonés es
imprescindible el establecimiento de unas claras políticas diseñadas de forma conjunta
por quien las financia y quien las desarrolla. La comunidad aragonesa no parte de cero.
Disponemos de más de 3.000 investigadores en el sector público, y del orden de 1.000
en el sector privado. Contamos con cinco institutos de investigación universitarios
(Ingeniería I3A, Matemáticas y Aplicaciones IUMA, Biocomputación y Física de
Sistemas Complejos BIFI, Nanociencia INA y Ciencias Ambientales IUCA), cuatro
institutos mixtos (Recursos y Consumos Energéticos CIRCE, Síntesis Química y Catálisis
Homogénea ISQCH, Ciencia de los Materiales ICMA e Instituto Agroalimentario de
Aragón IA2), un centro de formación e investigación en Logística adscrito a la UZ, el
ZLC, y tres centros de investigación propios del CSIC (Estación Experimental de Aula Dei
EEAD, Pirenaico de Ecología IPE e Instituto de Carboquímica ICB).

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Disponemos también de relevantes centros e institutos científico-tecnológicos
dependientes de la DGA como el Instituto Tecnológico de Aragón ITAINNOVA, el
Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria CITA, que cuenta con el firme
apoyo del Parque Aula Dei, dedicado también al ámbito agrioalimentario, el Centro de
Estudios de Física del Cosmos de Aragón CEFCA, los institutos Aragonés de Ciencias de
la Salud IACS y de Investigación Sanitaria de Aragón ISS y los otros Parques CientíficoTecnológicos.

Aragón cuenta también con grandes infraestructuras de investigación como son el
Nodo Supercomputacional Cesaraugusta del BIFI, el Centro de Investigación Biomédica
de Aragón CIBA, el Laboratorio de Fluidodinámica y Tecnologías de la Combustión
LITEC, el Laboratorio de Microscopias Avanzadas LMA o el Laboratorio Subterráneo de
Canfranc LSC; éste último, que junto al CEFCA, el LMA o Cesaraugusta, tienen la
consideración de infraestructuras científico-tecnológica singulares del Estado.

Junto a ello, y dentro aun del sector público, existen una serie de estructuras
relevantes de apoyo y promoción de la I+D+i entre las que se debe destacar por su
relevancia y potencialidad a ARAID, gestora del programa gubernamental de captación
internacional de talento desde 2006, las 12 OTRIS de Aragón, el nuevo centro mixto de
la UZ de investigación con empresas CEMINEM, los Parques Científico-Tecnológicos y
los distintos Institutos de investigación y tecnológicos cuya misión es no sólo conectar
el mundo empresarial con el investigador en sectores de base tecnológica sino
también modernizar los sectores tradicionales que, como el agroalimentario y el
industrial, tienen un fuerte peso en nuestra economía.

Disponemos asimismo de un potencial de 300 grupos de investigación reconocidos en
los que se integran los 3000 investigadores del sector público. El doble reto está en
aprovechar al máximo estas capacidades, pero también establecer apuestas de futuro
que permitan la atracción de financiación nacional, europea y empresarial, además de
aumentar y consolidar la propia autonómica, y permitir la carrera investigadora para
nuestros jóvenes.

En todas las sociedades avanzadas las universidades son un componente decisivo del
sistema de Ciencia y Tecnología. En Aragón, su sistema universitario está compuesto
por la Universidad San Jorge, las sedes de la UNED y la Universidad de Zaragoza que es
la universidad de referencia en la producción científica aragonesa. Primero, porque en
ella se forman la mayoría de los nuevos científicos y tecnólogos, así como una parte
muy importante de los profesionales insertados en el tejido productivo; y en segundo
lugar, por su prestigio y producción, que la sitúan entre las 12 mejores de España y las
25 del ámbito iberoamericano, con alto un índice de internacionalización y con casi la
mitad de sus publicaciones en colaboración internacional y situadas en el primer
cuartil de impacto.
En definitiva, el sector público de la I+D en Aragón, ha alcanzado en el último decenio
un nivel de vertebración organizativa, dotación personal, infraestructuras, producción
y proyección externas, muy razonable y en condiciones de dar un salto cualitativo
relevante y esperanzador para la nueva sociedad del conocimiento de Aragón.

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Las telecomunicaciones y la informática, la robótica, la nanotecnología, la salud, la
biotecnología, las energías renovables, y los transportes y la seguridad deberían
convertirse en las áreas estratégicas de investigación y desarrollo para Aragón. En
estos momentos, nuestra Comunidad ya es un referente en investigación en áreas
como la nanotecnología, la biorrobótica y la tecnología de fibra óptica. En torno a estos
tres ámbitos, junto con la biotecnología y las ciencias cognitivas, debe pivotar un
proyecto tecnológico ambicioso que haga de Aragón una Comunidad líder. Para ello,
entre otras cosas, en necesario fomentar la aparición de clusters, con el fin de lograr
masa crítica investigadora.

Junto con todo lo anterior, el potencial energético de nuestra Comunidad debe incitar
también a aumentar el esfuerzo en I+D+i, público y fundamentalmente privado, en los
ámbitos de la energía solar térmica y geotérmica en edificios, las tecnologías basadas
en el hidrógeno y la eficiencia energética.

Este modelo de sociedad de conocimiento no implica de ninguna manera olvidar la
importancia de los sectores tradicionales, como el amplísimo sector agroalimentario y
el industrial de Aragón. Muy al contrario, toda la potencia investigadora y de
transferencia de conocimiento ha de ponerse también al servicio de nuestra economía
tradicional.
* * *
El siguiente eslabón en la cadena de conocimiento lo constituye la innovación y la
transferencia de conocimiento, que es el nexo de unión natural entre los sectores e
intereses público y privado. Las políticas de innovación cumplen la misión de
establecer puentes entre la generación del conocimiento y el sistema productivo,
entendiendo la innovación desde su concepto más amplio, es decir, la provisión de
nuevos o significativamente mejorados productos o servicios, o su producción
mediante procesos nuevos o significativamente mejorados. En definitiva, acercar una
parte del nuevo conocimiento generado a las necesidades y expectativas de la
demanda social, democrática y del mercado.
Entendida la innovación como el proceso de su transformación en desarrollo
económico y social, el futuro dependerá de la velocidad y eficiencia con que seamos
capaces de transformar la I+D propia en innovación productiva.
Las actividades científicas, particularmente la investigación básica, son una fuente
esencial de innovación, pero ellas mismas no producen beneficio económico
inmediato, aunque sí representan un importante activo inmaterial. Por ello es
fundamental contar con el tejido productivo para la puesta en valor de los resultados
de la investigación, y también para la decisiva participación del sector privado en el
sostenimiento de la inversión social en I+D. El objetivo de referencia de la UE es que la
aportación privada constituya los dos tercios de la inversión total en investigación y
desarrollo, como fórmula adecuada para favorecer tanto la óptima sinergia entre
sectores como el sostenimiento del sistema I+D+i en su conjunto.
3
Sin embargo, para desarrollar al máximo la potencialidad del sector privado de I+D en
nuestra Comunidad es necesario seguir trabajando para conseguir la máxima
integración en la dinámica interna del Sistema de ciencia-tecnología-innovación,
romper el relativo desconocimiento mutuo entre sectores, mejorar las políticas tanto
de apoyo público a la I+D+i industrial como de fortalecimiento de los mecanismos
efectivos de transferencia, así como generar una cultura de proyección externa e
interacción con la empresa por parte de centros e investigadores públicos.
A pesar de ello, el esfuerzo privado en I+D en Aragón resulta relevante y está por
encima del 58% del total de gasto, a pesar de su sensible reducción en los últimos
años. Hay que considerar, además, que la inversión pública en I+D se distribuye hoy en
un 35,5% hacia la investigación aplicada y un 64,5% hacia la básica o fundamental; sin
embargo, si consideramos todo el conjunto de gasto público y privado, el peso de la
inversión aplicada y desarrollo tecnológico se incrementa hasta al 66%.
En cifras redondas, alrededor de 200 empresas ejecutan el 40% del gasto en la I+D
aragonesa, de las que 150 empresas son de media alta y alta tecnología y 50 empresas
lo son de servicios de alta tecnología. Sin embargo, mientras en España el 20% de la
financiación pública de la I+D tiene como destino la empresa, en Aragón apenas
alcanza el 10%, sin lograr el umbral necesario para ser efectiva y estimular la
innovación. También las relativamente recientes políticas de parques y clusters
adolecen de la misma dispersión y descoordinación impidiendo su correcta
focalización.

Revertir esta situación y colocar a Aragón en condiciones de incorporarse a la nueva
sociedad y economía del conocimiento a la que aspiramos, nos plantea una hoja de
ruta que incluye:

– Considerar la investigación, en tanto que actividad generadora de conocimiento,
como una prioridad lo mismo en el ámbito de las ciencias sociales y humanísticas
que en el relativo al científico-técnico

– Fomentar la investigación científica y técnica de excelencia, promoviendo la
generación de conocimiento, incrementando el liderazgo científico de Aragón y
fomentando la generación de nuevas oportunidades

– Configurar la región como un espacio propicio para la innovación sistemática, con
reconocimiento y promoción del talento, impulsando la inserción laboral y la
empleabilidad de los recursos formados, tanto en el sector público como en el
privado, fomentando la movilidad temporal de los mismos y facilitando los
procesos de incubación, consolidación y posterior crecimiento, en colaboración
con Municipios, Centros y Parques tecnológicos, y poniendo en contacto a los
emprendedores con sus potenciales mercados.

– Asentar el crecimiento económico de Aragón sobre sus ventajas competitivas
actuales, apoyando también actividades de futuro que diversifiquen el tejido
productivo de la región, identificando los sectores emergentes de particular
interés para Aragón

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– Participar activamente en la generación de núcleos de innovación conjuntos, a
través de acuerdos entre diversas Comunidades Autónomas, para inversión
conjunta en núcleos de desarrollo industrial y empresarial, y aprovechando las
alianzas ya existentes como el Campus de Excelencia Internacional.- Realizar acciones formativas específicas para apoyo a emprendedores y empresas
innovadoras.

– Impulsar políticas de internacionalización de empresas, que permitan encontrar
nichos de mercado para asegurar el retorno de la inversión tecnológica.
– Impulsar el liderazgo empresarial en I+D+i con el objeto de aumentar la
competitividad del tejido productivo, principalmente en aquellos sectores
estratégicos para el crecimiento y la generación de empleo definidos en la
Estrategia Aragonesa de Investigación e Innovación para una Especialización
Inteligente

– Propiciar actividades de I+D+i orientadas a los retos globales de la sociedad
aragonesa

– Fomentar Asociaciones Público Privadas lideradas por empresas y Asociaciones
Público Privadas institucionales, aprovechando el gran efecto dinamizador de la
colaboración público-privada en todos los ámbitos

– Configurar un marco institucional normativo y financiero estable, que permita el
diseño de estrategias a medio y largo plazo, con nuevos instrumentos financieros
que lleguen, en especial, a las pymes

– Crear un marco regulatorio que facilite e impulse el desarrollo de la economía
digital en todas las áreas de nuestra economía

– Incrementar la alfabetización digital tanto de los grupos de población donde la
brecha digital es mayor como en las pymes
* * *
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Por todo ello resulta imprescindible promover y alcanzar en la Comunidad Autónoma
de Aragón un Pacto por la ciencia, el conocimiento y la innovación que contemple los
siguientes compromisos:
1.- Compromiso con la sociedad y la comunidad científica aragonesas
2.- Compromiso de estabilidad financiera
3.- Compromiso de planificación y gobernanza
4.- Convergencia con Europa

1. COMPROMISO CON LA SOCIEDAD Y LA COMUNIDAD CIENTÍFICA ARAGONESAS

El compromiso con la sociedad se basa en dos retos fundamentales:
– Orientar los sistemas de ciencia y tecnología hacia las necesidades de la población,
de forma que propicie un desarrollo social integral de nuestra región en el que
también sea atendida la demanda social, y se favorezca asimismo la innovación
orientada al bien común, con soluciones sostenibles y escalables.

– Abrir las políticas públicas de ciencia y tecnología a las sensibilidades y opiniones
de los ciudadanos afectados e interesados, de forma que se facilite la viabilidad
práctica de la Innovación y se profundice en la democratización de los sistemas,
salvaguardando las competencias que en materia de impulso a la I+D+i tienen
distintas administraciones públicas.

En el primer caso nuestro objetivo será propiciar y fomentar estudios sobre el impacto
social de la I+D+i que afectan a nuestra identidad como Comunidad, y en el segundo
caso abrir a la participación ciudadana nuestras herramientas de planificación y
financiación de la Ciencia.

Hablar de un nuevo contrato social de la ciencia implica hablar de un proceso de
democratización del conocimiento. Una sociedad que apuesta por el conocimiento y la
innovación, proceso colectivo que supone compromiso de cambio e implantación de
nuevas ideas, y una comunidad científica dispuesta a que la sociedad consensue y
supervise su trabajo. Se trata, en definitiva, de un acuerdo múltiple entre agentes
políticos, científico-tecnológicos, empresariales, sociales y culturales a favor de la
Ciencia, la Tecnología y la Innovación, un acuerdo vivo en la medida que posee
vocación de continuidad y de evaluación y renovación permanente de sus
compromisos.

La ciencia y el conocimiento son fuente de progreso y bienestar.
Los territorios que invierten razonablemente en conocimiento mejoran su economía,
su cultura y el nivel de bienestar de sus ciudadanos; lo contrario resulta irresponsable,
eleva los costes de transacción e incrementa la dependencia externa.6

Este argumento que se acepta en general para la ciencia, es aplicable asimismo al
ámbito de la cultura y la creación, donde sus actividades contribuyen de manera
decisiva a la generación de ideas y conocimiento, respondiendo a una demanda social
sin específico valor de mercado que, sin embargo, tienen una creciente dimensión
económica como consecuencia de los intercambios de bienes, servicios y consumos
culturales; sus fuentes y actividades se inspiran directamente en la generación y
difusión de conocimientos creados y promovidos por todos los agentes e instituciones
que actúan en este ámbito.

Invertir en ciencia es invertir en desarrollo

Gobiernos, Partidos, Empresarios, Agentes Sociales y Científicos, han de asumir que la
inversión en ciencia es sinónimo de desarrollo, competitividad y calidad de vida, pero
exige cambios culturales y estabilidad en el esfuerzo y la financiación. El apoyo a la
investigación debe ser por tanto una prioridad general no entendida como gasto sino
como una inversión de alta rentabilidad social y con un papel anticíclico clave en los
periodos de crisis. Por todo ello, se debe desarrollar un sistema integral de
seguimiento y evaluación de la I+D+i en Aragón con el fin de conseguir el máximo
retorno de la inversión realizada

Aragón parte de una buena situación y está en condiciones de mejorar

Nuestro nivel de desarrollo económico y social no se corresponde adecuadamente con
la potencia y proyección de nuestro sistema de ciencia, tecnología e innovación, y de
los esfuerzos realizados por la comunidad científica aragonesa. Ello reduce la
posibilidad de acceso a las sociedades del conocimiento a que aspiramos y que nuestra
economía y situación permiten.

Retorno e incorporación de talento

En la última década Aragón, junto a Cataluña y País Vasco, ha sido pionera en las
políticas y programas de atracción y retorno de investigadores, esencialmente a través
de la Fundación gubernamental ARAID. El nivel de producción, calidad, retornos y
capacidad de integración en el sistema han sido muy satisfactorios, con gran eficiencia
en costes y con un elevadísimo grado de aprovechamiento y aceptación por las
instituciones y centros de I+D receptores. Resulta esencial consolidar y fortalecer esta
política, garantizando financieramente el logro de sus objetivos de crecimiento y
proyección públicos.

En este sentido, es necesaria una particular sensibilidad para hacer posible que
cualquier joven, altamente cualificado con capacidad potencial investigadora o
innovadora, pueda desarrollar en Aragón su actividad profesional. A estos efectos se
propone la creación de una estructura estable de coordinación e intercambio de
información entre el Gobierno de Aragón, empresas, sindicatos, y comunidades
educativa e investigadora.

7
Igualmente se adoptarán las medidas oportunas para que la actividad de aquellos
investigadores que, habiendo llegado a la edad de jubilación, tenga especial relevancia
puedan continuar con ella.

Los grupos de investigación

El mayor activo científico de Aragón son sus grupos de investigación y la inversión en
los mismos es también, una inversión de futuro. Sin embargo su sostenimiento
financiero es a menudo irregular, insuficiente, fragmentado y descoordinado en sus
fuentes, lo que dificulta el desarrollo de proyectos de envergadura y potencialidad
innovadora. En sintonía con las directrices europeas más consensuadas, resulta
esencial aumentar el apoyo público tanto a los grupos de investigación en ciencia
básica excelente, como a los de investigación aplicada a intereses industriales y retos
sociales, como a la incorporación de nuevos grupos de investigación emergentes al
sistema.

La carrera investigadora pendiente

A pesar de disponer de unas tasas comparativamente bajas respecto a la UE en
investigadores por cada 1000 ocupados, los mecanismos de acceso y promoción de
nuevos investigadores y de estabilización de los investigadores senior son en la
actualidad muy limitados y desincentivadores, primando la precariedad sobre la
estabilidad como escenario profesional habitual. Se impone la necesidad de nuevos
marcos de desarrollo de la carrera investigadora, que reduzcan la precariedad laboral,
la inestabilidad de las líneas de investigación emprendidas, que contemple la
existencia de nuevos incentivos que impulsen la labor investigadora y que acorte los
plazos para la incorporación de jóvenes investigadores a nuestro sistema,
consolidando su carrera investigadora e innovadora. Asimismo, es necesario seguir
potenciando la incorporación de científicos a nuestro Sistema con el objetivo de
alcanzar la media europea.

Democratización y difusión del conocimiento

Por primera vez en la historia de la humanidad, cualquier persona puede tener acceso
al conocimiento acumulado por nuestra civilización. Por eso se hace imprescindible
que desde los centros de generación del conocimiento, y con el apoyo de los poderes
públicos, se preste especial atención a la difusión del mismo de forma sistematizada,
en formatos accesibles para el gran público, poniendo al alcance de todo el mundo los
resultados de la investigación, las conclusiones obtenidas, potenciales vías de
reutilización de los resultados de la investigación, etc.
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2. COMPROMISO DE ESTABILIDAD FINANCIERA

La I+D es barata en relación a sus beneficios
Al margen de otros intangibles y efectos colaterales, la rentabilidad estrictamente
económica de la inversión en I+D+i es muy superior a la de otras ramas consolidadas
de actividad y entre los analistas se habla de un efecto multiplicador que puede oscilar
entre 1,5 y 3 euros por cada uno invertido. Sin embargo, la investigación pública en
España (y Aragón) sufre un déficit histórico de financiación, que es aún menos grave
que la escasa importancia atribuida a la I+D por parte de la mayoría de empresas;
ambos elementos, unidos a la debilidad de las redes y mecanismos de relación entre
los sectores público y privado, hacen que la influencia de la I+D pública en la
innovación sea muy limitada.

Estabilidad presupuestaria

Nadie discute ya que el crecimiento económico sostenido de un territorio, depende
cada vez menos de la acumulación de factores productivos tradicionales (tierra, capital
y trabajo) y cada vez más de la capacidad que aquel tenga para generar y aplicar los
nuevos conocimientos; es decir, innovar, impulsando las llamadas economías del
conocimiento.

La realidad sin embargo es que nuestra inversión histórica en ciencia y tecnología ha
sido insuficiente para participar y liderar de manera amplia grandes proyectos
internacionales o favorecer una industria tecnológicamente avanzada, competitiva e
innovadora. El estancamiento inversor en I+D ha generado y acumulado un gran
déficit que obliga a incrementos sostenidos hasta alcanzar, al menos, la media europea
en los indicadores al uso.

Por ello, es imprescindible un compromiso firme para que en cada presupuesto que se
apruebe para la Comunidad Autónoma de Aragón, las cantidades destinadas a la
investigación científica, técnica y aplicada sean incrementadas respecto a las del año
anterior, con el objetivo, a corto plazo, de alcanzar el porcentaje del 1,3% de la media
nacional y, a medio plazo, de conseguir llegar a la media europea y superarla. Un
compromiso basado en el entendimiento compartido de que para el progreso de la
ciencia, la tecnología y la innovación es más eficaz un crecimiento moderado pero
sostenido que una trayectoria con permanentes altibajos.

Mayor transparencia

La dispersión de fuentes financieras, la alteración estadística por la inclusión de la I+D
en defensa, o la dificultad de separar con nitidez investigación e innovación, impiden
conocer con certeza y en detalle las inversiones y la ejecución real presupuestaria para
ciencia. Un plan de financiación estable y sostenida exige mayor transparencia y
fiabilidad de los datos y estadísticas, así como una mayor garantía de ejecución de lo
presupuestado. Disponer de indicadores fiables de inversión en I+D+i así como
indicadores de la revisión de lo invertido es básico para poder plantear y evaluar
programas a medio y largo plazo, por lo que es urgente actuar a este respecto.
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Coordinación de esfuerzos

La actividad y producción científicas se desarrollan básicamente en la universidad, los
OPIs, el ámbito sanitario y la industria. Resulta esencial que la Administración Publica
articule y lidere un espacio de participación y coordinación de estos sectores que
establezca objetivos específicos, favorezca sinergias y facilite mecanismos de apoyo
administrativo, financiero, y de proyección y participación internacional.

3. COMPROMISO DE PLANIFICACIÓN Y GOBERNANZA

La deseable transformación estructural hacia un modelo productivo basado en el
conocimiento requiere un esfuerzo prioritario y sostenido del sistema de I+D+i en
términos de recursos económicos y humanos, una mejora de la gobernanza
institucional, así como un sector privado que apueste verdaderamente por la
investigación y la innovación.

Planificar es reducir la incertidumbre y marcar prioridades

En las últimas décadas el sistema de ciencia y tecnología de Aragón ha consolidado en
gran medida su estructura y organización, pero también se han evidenciado zonas,
iniciativas y programas claramente mejorables que requieren revisión.
Existe una gran dispersión de organismos públicos de los que dependen aspectos y
desarrollos específicos del sistema de I+D+i aragonés; una realidad que, no siendo en si
misma negativa, requiere la concreción y fortalecimiento de estructuras e
instrumentos de sinergia y coordinación, precedido del establecimiento de un mapa
concreto de grandes prioridades en la I+D+i regional, conocido y compartido por todos
los agentes e instituciones y con una vigencia y estabilidad política y financiera de
medio-largo plazo.

Se requiere, por lo tanto, la definición de un marco estable de planificación que
permita estructurar las inversiones y actuaciones en I+D+i tanto del sector público
como del sector privado, incrementando la eficiencia de las mismas.
Es necesaria igualmente la coordinación con el resto de políticas sectoriales, con
objeto de generar las sinergias y complementariedades requeridas y la aplicación de
criterios de relevancia e impacto social internacionalmente reconocidos en la
asignación de los recursos públicos competitivos, tanto en la evaluación de los méritos
científico-técnico, como de los tecnológicos, teniendo en cuenta en este caso la
viabilidad industrial, la proximidad del mercado y el impacto económico de los
resultados.

Se considera esencial la eficiencia y la rendición de cuentas en todas las actuaciones
para promover un marco estable de relaciones entre los agentes a medio y largo plazo
y garantizar la difusión de los resultados a la sociedad.

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Se considera igualmente importante la incorporación de la perspectiva de género para
corregir la pérdida de capital humano asociada a la desigual incorporación de las
mujeres y su desarrollo profesional en los ámbitos de la investigación científica y
técnica, tanto en el sector público como en el empresarial.

Todo está cambiando en la sociedad, la economía y el conocimiento; la obsolescencia
de las políticas y el papel anti-cíclico reservado a la I+D+i nos obligan, a actualizar y
reformular nuestro sistema de I+D+i de forma que se estimule y facilite la investigación
y la innovación, afianzando un entorno favorable para la consolidación y desarrollo de
las actividades de I+D+i a través del establecimiento de marcos normativos adecuados,
propiciando una mayor implicación del sector privado y más participación en los
programas europeos de I+D+I y los fondos correspondientes Todo ello desarrollado en
un horizonte de 10 años a través de las leyes o planes que sea necesario elaborar,
mantener, reformar o integrar.

En este sentido, se considera que es necesario elaborar la Ley de la Ciencia de Aragón,
reformar la Ley de Ordenación del Sistema Universitario de Aragón (LOSUA), actualizar
los datos y tablas de la Estrategia Aragonesa de Investigación e Innovación para una
Especialización Inteligente RIS3, concluir la estrategia de Innovación en Aragón
INNOVARAGON y elaborar el tercer Plan Aragonés de Investigación y Desarrollo (III
PAID). Todas las elaboraciones, actualizaciones y desarrollos necesarios se llevarán a
cabo dentro de los planteamientos generales de las estrategias española y europea en
esta materia.

Más allá de Aragón

En el mundo global y la era digital la ciencia, en España y Aragón, requieren servicios
de apoyo, plataformas tecnológicas y participación en redes de partenariado
internacional, como requisitos para acceder a los grandes proyectos y fuentes de
financiación en la ciencia de frontera y, especialmente en los relativamente nuevos
ámbitos estratégicos de la biotecnología, la biomedicina o la genómica, sin perjuicio de
otros.

Por todo ello y aun entendiendo que el mayor peso del esfuerzo de
internacionalización debe recaer sobre el Estado, desde Aragón se promoverá la
creación de espacios de coordinación y financiación a nivel estatal que den soporte a
las CCAA en la internacionalización de sus actividades de I+D+i.
Con el fin de apoyar la internacionalización de toda la investigación realizada en
Aragón, tanto pública como privada, además de las herramientas estatales y europeas,
se contemplarán programas específicos aragoneses.

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Transferencia e Innovación
Una ciencia excelente nutre factorías de futuro en sectores estratégicos que generan
riqueza y desarrollo. Urge un pacto y una estrategia consensuados por gestores
públicos, comunidad científica y sector empresarial innovador, que defina
instrumentos y mecanismos de potenciación de la transferencia tecnológica, faciliten y
garanticen la propiedad intelectual, fomenten el emprendimiento de base
tecnológica, la flexibilidad y agilidad de créditos financieros a la I+D+i, y la movilidad de
los investigadores hacia y desde el tejido empresarial.

A estos efectos, y sin perjuicio de la investigación básica, es necesario fomentar la
creación de herramientas suficientes para garantizar el adecuado circuito de demanda,
investigación, transferencia e innovación.

Se considera igualmente necesario potenciar el aprovechamiento en Aragón del valor
añadido de la investigación generada en nuestra Comunidad Autónoma, para lo que se
deben potenciar las herramientas existentes, como la Biorregión y clusters sectoriales,
y la puesta en marcha de las nuevas que se consideren necesarias.

En Aragón, el desarrollo de esta estrategia implica también revisar la participación en
la misma de nuestras estructuras de apoyo y promoción y, especialmente, de la red
público-privada de OTRIs y de todos aquellos Institutos, Centros y Parques
dependientes del Gobierno de Aragón que juegan un papel fundamental en establecer
las necesarias conexiones con las empresas para favorecer la transferencia de
conocimientos, lo que redundará en el fomento y apoyo a una industria aragonesa
innovadora y tecnológicamente avanzada.

4. CONVERGENCIA CON EUROPA

Aragón, al norte del sur. Converger con Europa

Nuestro modelo económico ha olvidado sistemáticamente la importancia del
conocimiento en el proceso de generación de riqueza. No participamos en la
revolución industrial, que fue el momento histórico en el que la innovación toma la
iniciativa del crecimiento económico de Europa, y hemos seguido renunciando, en la
nueva revolución tecnológica, a este recurso que es el fundamento del bienestar en los
países avanzados, generando una brecha creciente con la UE.
El compromiso de convergencia con Europa se asienta en el esfuerzo por alinear la
política aragonesa con los objetivos establecidos en la estrategia “Europa 2020”, la
“Unión para la Innovación”, el “Espacio Europeo de Investigación” y el programa marco
“Horizonte 2020”, teniendo en cuenta en todo momento las especificidades del
Sistema Aragonés de Ciencia, Tecnología e Innovación, sus capacidades científicas,
tecnológicas y de innovación y las características e intereses generales de Aragón
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Siguiendo estos planteamientos, consideramos que el conjunto de las acciones deben
integrar todas las fases existentes, desde la generación del conocimiento hasta las
actividades más próximas al mercado, asumiendo iniciativas tanto públicas como
privadas.

En este sentido, además de las acciones específicas públicas impulsadas por el
Gobierno de Aragón fomentaremos las que puedan desarrollarse de forma conjunta
con otras Comunidades Autónomas españolas o regiones europeas en la búsqueda de
la máxima financiación posible.

Los actuales indicadores sobre I+D+i señalan que nuestro sistema de innovación ha
empezado a deteriorarse si lo comparamos con la situación previa al comienzo de la
crisis. Otros países europeos y del mundo, precisamente aquellos que hoy se están
colocando en posiciones de ventaja para ejercer un fuerte liderazgo económico,
político y social, apostaron por reforzar su posición en materia de ciencia e innovación.
Se trata de países que desde el primer momento tuvieron claro que invertir en ciencia
es invertir en futuro.

La convergencia con Europa requiere un cambio estructural o de choque que anime
decididamente al sector empresarial a participar con eficacia en la inversión estatal en
I+D y en innovación, e incrementar la productividad en sectores estratégicos, como los
servicios y manufacturas tecnológicas, que arrastran al resto de sectores productivos.
Por todo ello, el reto fundamental de la convergencia europea para Aragón es ganar
presencia propia en el Espacio Europeo de Investigación (ERA)

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