Hoy se ha celebrado la primera sesión del pleno de las Cortes de 2010, pero hay cosas que no cambian, como la resistencia del presidente Iglesias a atender personalmente las comparecencias que se le solicitan desde los grupos de la oposición. Concretamente, hoy había 3 en el orden del día, y sólo ha atendido una, delegando las otras, entre ellas la solicitada por CHA sobre el trasvase a cuatro municipios catalanes ubicadas en parte fuera de la Cuenca del Ebro.
En su lugar ha respondido el consejero de Presidencia, Javier Velasco, restando importancia a esta “transferencia”, que, ha dicho, no amenaza los derechos ni intereses aragoneses. Velasco ha insistido en que el Ejecutivo aragonés sigue estando donde estaba en la cuestión hidráulica y que ha emitido un informe favorable al trasvase “sin talibanismos y apoyado en las leyes y directivas”.
Nieves Ibeas le ha preguntado que, si consideraba que oponerse a los trasvases era de talibanes, estaba acusando de serlo al propio Gobierno de Aragón y a los miles de aragoneses y aragonesas que han estado saliendo la calle con ese motivo. “¿O es que sólo hay que oponerse cuando los trasvase los propone el PP?”, ha insistido.
Ibeas ha recordado que, además de lo que mandata el Estatuto, a iniciativa de CHA y no hace demasiados meses todos los grupos parlamentarios, también PSOE y PAR, votaron a favor de oponerse a “cualquier trasvase”. Y ha puntualizado que no porque se transfiera una cantidad de agua relativamente pequeña el proyecto deja de ser lo que es, un trasvase, que, además, lejos de ser temporal como intentan sostener, tiene carácter estructural y permanente y sienta un peligroso precedente de ruptura de la unidad de cuenca con “un efecto multiplicador en las reclamaciones de agua del Ebro de otras comunidades”.