La Presidenta de CHA, Nieves Ibeas, muy crítica con la gestión sobre Opel de los Gobiernos autonómico y central durante su intervención de hoy en el Debate de Política General, ha accedido, sin embargo, “exclusivamente por el bien de Aragón”, a dar el voto de confianza solicitado ayer por el Presidente, Marcelino Iglesias, para las negociaciones que están por venir.
Sin embargo, le ha advertido que Chunta Aragonesista le exigirá responsabilidades, incluso su dimisión, si fracasa y el resultado final supone la destrucción de empleos o pone en riesgo la viabilidad de la planta de Figueruelas a medio y largo plazo. El Presidente Iglesias ha agradecido la postura constructiva de CHA pero ha considerado que las consecuencias en caso de fracaso le parecían “excesivas”: “una vez más, confunde confianza con carta blanca, sin querer asumir ningún compromiso como contrapartida”, ha afirmado Ibeas, a la que ha parecido fuera de lugar que Iglesias calificara su exigencia de dimisión como “fusilamiento”. “Para este Gobierno, como le he dicho al Presidente, las culpas siempre son de otros, y por eso tampoco ha querido asumir ahora, a priori, ninguna responsabilidad: así si hay fracaso con Opel, tampoco será cosa suya”.
La Presidenta de CHA ha hecho un repaso incisivo de los acontecimientos del último año, deteniéndose especialmente en los aspectos económicos y laborales de la crisis, el caso OPEL, la gravedad de los incendios forestales del verano o los casos de corrupción. Ibeas ha denunciado que con este Gobierno PSOE-PAR, Aragón sigue perdiendo peso en el conjunto del estado y saliendo malparada en sus negociaciones con el Gobierno central, como ha quedado demostrado con la bajada de inversiones en los Presupuestos Generales del Estado, un nuevo sistema de financiación perjudicial para los intereses aragoneses o el acuerdo del pago en especie por las mermas tributarias, con el que ,de entrada Aragón, pierde 200 millones de euros, si no son más.
En su discurso inicial y en su réplica al Presidente, Nieves Ibeas ha repasado también muchos otros asuntos, como la excesiva privatización y externalización de servicios públicos –se ha detenido especialmente en el caso de Sanidad-, los proyectos de infraestructuras pendientes –comunicaciones transfronterizas e internas-, la ausencia de políticas de juventud y para el medio rural y el fracaso de los proyectos culturales .
Ibeas le ha exigido a Iglesias que deje de “protagonizar teatrillos sobre sus relaciones personales con su socio de coalición”, se dedique a gobernar y solucionar los problemas de la gente y no rechace sistemáticamente, como ha venido sucediendo, las propuestas de la oposición. “Usted ha ido por su cuenta en demasiadas ocasiones y la ciudadanía nos exige a los partidos políticos que aunemos esfuerzos: cambie de actitud, Sr. Iglesias, y escuche las propuestas que le seguiremos haciendo desde el aragonesismo y el socialismo”, ha concluido la Presidenta de CHA.
Las primeras de estas propuestas serán las que emanen de este Debate de política general, que se registrarán esta misma tarde y se debatirán el próximo martes 22 de septiembre.





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21, Septiembre 2009 a 10:25 pm
Ponzán
Los trabajadores de Opel víctimas colaterales de la quiebra del gigante del automóvil General Motors
Por Fabien Perrier / L´Humanité
A unos días de las elecciones alemanas, la canciller Ángela Merkel ha hecho de la venta de Opel una baza electoral. Incluso… 4 mil quinientos millones de euros van a ser concedidos a la empresa que va a despedir 4.500 personas en Alemania y millares en otras sedes del resto de Europa.
Mientras el Salón del automóvil de Fráncfort, el 27 de septiembre, se inscribe en un contexto de profunda reestructuración de la industria del automóvil y de la bajada de ventas, la saga Opel parece no tener fin. El 10 de septiembre, la marca alemana, filial europea de General Motors, anunciaba un plan de salvamento: el 55% del capital estaría a partir de ahora en poder de Magna, un proveedor canadiense aliado al banco ruso Sberbank, el 10 % de los asalariados y el 35% restante en manos de GM.
Antes de las elecciones federales del 27 de septiembre, la canciller alemana, Ángela Merkel, de la CDU (conservadores), y sus aliados gubernamentales socialdemócratas se mostraban aliviados.
Primer sobresalto durante el fin de semana. Mientras el plan preveía 3.000 supresiones de empleos, la cifra fue revisada al alza para alcanzar 4.500 puestos en Alemania. El segundo sobresalto venía a través de la prensa. En el “Handelsblatt”, Vladimir Putin, primer ministro ruso, se felicitaba de la compra de Opel por Sberbank, “resultado de los esfuerzos desplegados por el gobierno ruso, el gobierno alemán y los sindicatos”. Efectivamente, el gobierno federal y los landers pagarán 4 mil quinientos millones de euros para contribuir a la “recuperación económica” de la empresa. Pero en el “Frankfurter Allgemeine Zeitung”, Dirk Pfeil, dirigente de Opel, afirmaba que “más de 600 millones de euros deberían ser utilizados para modernizar la industria del automóvil rusa según el plan de Magna”. Tercer sobresalto, político, porque Bélgica, España y Hungría donde están emplazadas fábricas de la marca temen que la reestructuración de Opel se salde con despidos masivos en sus plantas, mientras que Alemania, que ha prometido ayudas, conservaría sus cuatro fábricas. El ministro belga de asuntos exteriores, apoyado por húngaros y españoles, ha protestado contra las ayudas alemanas, por el no-respeto de las reglas europeas.
Una cosa es segura: la factura social será elevada, 10.500 empleos de los 55.000 que hay en Europa están amenazados por el cierre de fábricas como el de Amberes o de supresiones de puestos de trabajo.