La endémica falta de compromiso del Gobierno de Aragón con la Universidad de Zaragoza, que CHA lleva años denunciando, ha desembocado en una situación insostenible. Tradicionalmente, los dirigentes universitarios habían sido prudentes a la hora de hacer valoraciones públicas sobre la situación económica de la Universidad, y han apurado con eficiencia los escasos recursos públicos disponibles. Pero los recortes presupuestarios no dan más de sí.

El rector Manuel López ha sido muy claro: la Universidad deberá recurrir al endeudamiento, no sólo para solucionar cuestiones puntuales de tesorería y pagar las nóminas, sino para hacer frente con solvencia a un problema estructural. Y ha añadido que no habrá más titulaciones sin una aportación de recursos suficiente por parte del Gobierno de Aragón.

De todo el Estado, nuestra Universidad es la que menos financiación recibe de su Gobierno para gasto corriente, incluidos los salarios. Mientras la inmensa mayoría de las comunidades autónomas lo financian al 100% en sus universidades públicas, el Gobierno de Aragón apenas cubre el 70% para la Universidad de Zaragoza.

Lo más lamentable es que no había margen posible para la sorpresa. El Gobierno estaba advertido de la insuficiencia de su presupuesto. Y ahí radica esencialmente la dificultad para encontrar una solución: en que para el Gobierno de Aragón el problema, lisa y llanamente, no existe. Y el primer paso para valorar soluciones estriba siempre en reconocer el problema. Sin embargo, para Iglesias y para Biel, el “dinero que se le transfiere a la Universidad” es suficiente, y con este argumento rechazaron todas las enmiendas presentadas en las Cortes por CHA al Proyecto de Ley de Presupuestos para 2009, como sucedió en 2008, 2007, 2006…

El Gobierno se equivoca al no destinar financiación suficiente a nuestra universidad pública. La Universidad ha cifrado en 8 millones de euros el incremento necesario, en esta ocasión, para llegar en condiciones a final de año. ¿Este Gobierno cree de verdad en la Universidad como motor de desarrollo y revulsivo económico para Aragón, y más en estos momentos de crisis? Si así fuera, no debería tener el más mínimo problema en encontrar esa cantidad que apenas representa el 0,1% del presupuesto anual total de la Comunidad. O debería priorizar y valorar si es conveniente que, en este año, la financiación global que se transfiere a la Universidad aumente sólo un 1,4% mientras que para las empresas públicas del Gobierno crece un 17 %.

Mas allá de las coyunturas, se hace necesario definir un nuevo modelo de financiación suficiente que garantice de verdad la autonomía universitaria, la inminente puesta en marcha del Espacio Europeo de Educación Superior, y los retos de la Calidad universitaria. Y estas cuestiones son tan importantes que no deben quedar en manos de este gobierno, sino que deben ser objeto de un pacto entre todas las fuerzas políticas. Por el bien de Aragón y de nuestra Universidad pública.

(Artículo de la Presidenta de CHA y diputada, Nieves Ibeas, publicado en el Heraldo hoy, 14 de abril 2009)