La liberación de los peajes en los tramos Fraga-Alfajarín de la AP-2 y Mallén-Figueruelas de la AP-68 es un asunto prioritario. El desvío alternativo por estas autopistas permitiría aliviar la intensidad del tráfico, en gran parte de vehículos pesados, que soportan la N-II y la N-232 en esos mismos tramos. Y sobre todo, permitiría salvar vidas.

Estos tramos de la red estatal de carreteras, en la N-II y la N-232, son dos de los diez más peligrosos, con una media en el primer caso de 1 persona fallecida por mes, aunque en este año se ha superado ya, con 12 víctimas mortales en sólo 8 meses. En el segundo caso, en lo que evamos de año, han muerto 7 personas (y no contamos los heridos, ni los familiares, amigos, compañeros que también se ven afectados cada vez que hay un accidente).

Desde CHA, a través de su entonces diputado José Antonio Labordeta, conseguimos el año pasado un acuerdo expreso con el grupo parlamentario del PSOE en el Congreso comprometiéndose a que el Gobierno Zapatero estudiaría las propuestas remitidas por el Gobierno de Aragón para la liberación de los peajes. Pero estamos a punto de acabar el año, acabará la vigencia de este acuerdo, y vemos con preocupación que el Gobierno Iglesias no está utilizando este instrumento a su favor. Ha perdido demasiado tiempo, ya que sólo ha comenzado a actuar con la presión social y mediática que desataron los numerosos accidentes ocurridos este verano. Y ahora, aunque anuncia, y así lo recogen los medios de comunicación, un principio de acuerdo para la liberación del peaje en la AP2 nos preocupa que no esté hablando de la AP68: cualquier fórmula que se negocia debe abarcar ambos casos, puesto que son idénticos y merecen el mismo tratamiento.

En marzo de este año, a instancias de una iniciativa del diputado de CHA, Bizén Fuster, hubo un acuerdo unánime en las Cortes instando al Gobierno de Aragón a trabajar en este asunto. Este fue el texto literal de la moción aprobada:

Solicitar del Ministerio de Fomento (y con su participación mayoritaria) la negociación de convenios para la liberación temporal de los peajes de los tramos correspondientes de la AP-68 y de la AP-2, respectivamente, pudiendo ser parcial para vehículos pesados, con horas valle, exclusión de fin de semana, etc., de forma que permita la reducción significativa de la siniestralidad mientras duren los trabajos de desdoblamiento de ambas carreteras.»

El pasado 5 de agosto, Fuster preguntó al consejero de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes, Alfonso Vivente, por las gestiones que estaba realizando para dar cumplimiento a este acuerdo y nos informara de las negociaciones con el Ministerio. Han pasado los 20 días reglamentarios, y no ha respondido, por lo que ha sido solicitada su comparecencia urgente ante el pleno.