Este viernes el portavoz de Economía, Chesús Yuste, interpelará al Consejero responsable, Alberto Larraz, sobre financiación autonómica. Un tema clave en el que Aragón se juega el futuro de su autogobierno, porque sin autonomía financiera no hay verdadera autonomía política.

En las últimas semanas, nada más quedar constituido el nuevo Gobierno español y abierta la nueva legislatura de las Cortes Generales, se ha abierto el debate público acerca de la reforma del actual sistema de financiación, vigente desde 2002. Los gobiernos de las diversas Comunidades Autónomas están posicionándose e incluso planteando el establecimiento de alianzas. En este contexto, sin embargo, y más allá de declaraciones a requerimiento de los medios de comunicación aragoneses, nuestro Gobierno apenas se ha posicionado, y es por eso que Chunta Aragonesista quiere escuchar en sede parlamentaria qué objetivos defenderá durante la negociación de la reforma, así como sus propuestas y sus estrategias. Esperamos que, puesto que hoy mismo se reúne el Consejo Político Fiscal y Financiero y mañana el Presidente Zapatero se reúne en Moncloa con los presidentes autonómicos socialistas, entre ellos Marcelino Iglesias, el viernes el Consejero Larraz pueda darnos cumplida información.

Hace tiempo que deberíamos saber qué financiación quiere para Aragón este Gobierno y hasta dónde está dispuesto a pelearla, pero lo cierto es que no lo sabemos. Es necesario recordar que el 9 de junio de 2005 fue aprobada una moción de CHA instando al Ejecutivo a remitir a la cámara una Comunicación oficial a este respecto antes de final de ese año. Una comunicación que está aún pendiente. Lo máximo que hizo el anterior Consejero de Economía, Eduardo Bandrés, fue citarnos a los grupos parlamentarios a una reunión en marzo de 2006, pero nunca más se supo.

El objetivo de nuestra propuesta era que, a partir de la posición del gobierno, reflejada en esa Comunicación, hubiera un debate para tratar de alcanzar acuerdos sobre los principios, los criterios y el modelo que las instituciones aragonesas deberían defender en los ámbitos multilaterales y bilaterales donde se va a decidir el nuevo sistema de financiación autonómica. Entonces había tiempo para prepararse, ahora esperamos que la partida no se juegue tan deprisa que deje fuera de juego al Gobierno de Aragón, porque Cataluña aprieta y mucho. Se ha visto con el trasvase, y su Estatut dice que el sistema de financiación nuevo debe estar aprobado antes de agosto de este año, así que sin lugar a dudas este va a ser el tema estrella de los próximos meses.

Nosotros creemos que la financiación autonómica no debe ser un pleito ni una competición para ver quién se queda con más pedazo del pastel. Este tema es serio y el quid de la cuestión es decidir cómo van a garantizarse recursos suficientes para que cada Comunidad pueda atender a su ciudadanía. Los servicios públicos son mayoritariamente prestados por las Comunidades, y aún así es el Estado el que mantiene la posición hegemónica en los ingresos y su reparto, lo que resulta, como poco, paradójico.

En CHA creemos que  es necesaria una reforma, y en ella, debe tenerse en cuenta la especificidad aragonesa, no sólo por sus características de territorio extenso, poca densidad demográfica y envejecimiento de su población, sino también en cuanto a los derechos históricos que Aragón posee y están contenidos en su Estatuto desde 1982. Es la única Comunidad que los tiene y no los ha actualizado, porque Navarra y el País Vasco sí tienen sus propios conciertos económicos. En Aragón no debemos renunciar a ellos, y así se lo reclamaremos el viernes al Consejero Larraz durante la interpelación.