Hoy hay sesión de control al Gobierno en el pleno de las Cortes, que ha comenzado con las preguntas al Presidente Iglesias. Nuestro portavoz, Chesús Bernal, le ha preguntado por el trasvase del Ebro, y concretamente ”qué conocimiento tenía, desde qué fecha y qué grado de participación ha tenido en las conversaciones previas a la aprobación del Real Decreto-Ley 3/2008, de 21 de abril, por el que se ha aprobado el trasvase a Barcelona”.

La contestación del Presidente Iglesias no ha sido tan concreta como la pregunta, todo lo contrario, se ha limitado a señalar, que “desde que me enteré de que se estaba hablando de esto estuve muy interesado y hablando con todo el mundo, desde el Presidente Zapatero a la Ministra correspondiente”, en cumplimiento de la obligación estatutaria de “velar especialmente para evitar transferencias de aguas”.

“Supongo que en realidad no tiene usted nada que decir. Porque tanto si sabía algo como si no, quedan al descubierto sus vergüenzas políticas”, le ha contestado en su réplica el portavoz de CHA: ”Comenzaron ustedes en el Gobierno de Aragón diciendo que se oponían a este trasvase, como se opusieron a la propuesta de trasvase desde el Segre, y a los cuatro días cambiaron. Está usted negando la realidad y justificando lo injustificable”. Bernal ha acusado al Presidente Iglesias de “tomar a los aragoneses por idiotas” y ha vaticinado que “la obediencia y la sumisión a los poderes centrales” acabarán por pasarle factura. “Como en el cuento del emperador, nadie podía decir que el Rey iba desnudo, hasta que un niño lo hizo. Es evidente que usted está políticamente desnudo y con su desnudez nos deja también a la intemperie a todos los aragoneses”, ha concluido.

En su dúplica, el Presidente Iglesias ha acusado a Bernal de que las cosas no son “lo que usted piensa, imagina o sueña”, ha insistido en que no hay trasvase y en que este concepto debe definirse “jurídicamente” y no por el diccionario. Remitiéndose a la Ley de Aguas de 2001, “que dice que para trasvasar hay que tomar agua de una demarcación hidrológica a otra”, ha afirmado que “eso es lo que yo defiendo, sin ser jurista, sin ser nada”. Ha recalcado por dos veces que es partidario de hacer “lo que haga falta” para dar de beber a cualquier ciudad española y ha destacado que el Real Decreto que hace posible llevar agua del Ebro a Barcelona se aprobara ayer con solo un voto en contra en el Congreso.

Su última frase ha sido críptica: “Necesitamos una cierta decisión jurídica”. Lo cierto es que ni él mismo se aclara: dice que necesita informes jurídicos para saber si es un trasvase, pero luego, reconociendo no ser jurista ni disponer de esos informes, asegura que no es un trasvase. Como ha dicho el portavoz de CHA, “está haciendo el ridículo” y “nos entristece que el Gobierno no ejerza los poderes de que dispone” para defender los intereses de Aragón.